EL GOBIERNO DEMUESTRA SU INOPERANCIA ANTE LOS SERVICIOS SECRETOS QUE CONTINÚAN OPERANDO EN LAS SOMBRAS…
El periodista Luis Majul conjuntamente a Leonardo Fariña fue amenazado de muerte.
La noticia trascendió luego que se efectuará la denuncia que formuló el Ministerio de Justicia por esas amenazas, ya que Fariña forma parte del sistema de protección de testigos.
Mientras se emitiendo en el programa La Cornisa la entrevista grabada que Majul le hizo a Fariña, al ex valijero K le enviaron "un mensaje de texto a uno de sus teléfonos", cuyo número es de testigo protegido y sólo tienen su papá, su ex mujer, su novia y dos de sus abogados.
El mensaje decía: " que se deje de joder, que piense en su hijo y su papá. Y que le diga al otro que no siga jodiendo, porque si no no iba a poder festejar ningún cumpleaños más con sus hijos".
-Hay un clima enrarecido y hay tipos que aspiran a que esto se enrarezca cada vez más. Fijate las amenazas contra la Casa Rosada, María Eugenia Vidal, Margarita Stolbizer y los piedrazos contra el Presidente", dijo Majul.
Y agregó:
-"A estas amenazas no hay que darle más envergadura de la que tienen, pero hay que estar atentos".
Lo cierto es que el gobierno ha sido inoperante con los servicios de inteligencia heredados del kirchnerismo.
A nadie le escapa que la ex SIDE aun continua funcionando en las sombras a pesar de haber sido disuelta.
Como tampoco se entiende porque el gobierno nada informo sobre el sistema de espionaje montando en la época del General Cesar Milani en el ejército.
En el 2014 el ejército a cargo del general Cesar Milani recibió $ 568,5 millones para el Ejército gran parte para reforzar el aparato de Inteligencia Militar para ser utilizado para el gobierno de turno y sus propósitos.
El destino de esos fondos para para tareas de inteligencia es una incógnita, por cuanto se mantienen las asignaciones reservadas, de las que el jefe del Ejército no está obligado a rendir cuentas.
El Ejército pagó más de 7.000.000 de pesos Entre 2010 y 2013 el ex jefe del Ejército adquirió dos antenas de telefonía celular capaces de interceptar llamadas.
Entre 2010 y 2013 el ex jefe del Ejército adquirió dos antenas de telefonía celular capaces de interceptar llamadas.
También rentó un satélite estatal que tiene el mismo potencial de esas antenas: captar comunicaciones de la “interconexión de las “celdas” de “telefonía celular.
Y hasta alquiló un predio por tres años para instalar “antenas satelitales”.
Los efectivos de inteligencia del Ejército, son 1200 hombres y mujeres que están distribuidos a lo largo y ancho del país en 36 unidades de inteligencia.
Funcionarios de la nueva gestión ministerial en Seguridad que encabeza Patricia Bullrich empezaron a buscar en la Dirección de Inteligencia de Ejército las gemas del sofisticado equipamiento para realizar espionaje de comunicaciones adquirido por Milani durante su apogeo.
Se trata de seis camionetas Toyota Hilux equipadas con los sistemas más modernos para la intercepción de todo tipo de comunicaciones, así como sistemas de video como los que se utilizan en Irak y Afganistán.
Estos vehículos, únicos en el país, fueron equipados bajo licencia internacional de INTEL y, para poder ingresar a la Argentina, debieron contar con la autorización directa del Departamento de Defensa de los EEUU.
Su costo de equipamiento es astronómico: 6 millones de dólares cada una.
Milani tendría en la calle su flota de Toyotas desde hace dos años, espiando a opositores de todos los sectores, en abierta violación de las leyes de Seguridad Interior, Defensa e Inteligencia.
El caso es que, los funcionarios del nuevo gobierno descubrieron que la flota de Toyotas espías ha desaparecido.
En las oficinas de la Dirección de Inteligencia del Ejército no hay rastros de los vehículos ni documentación sobre los mismos.
Los archivos sobre el espinoso tema habrían desaparecido junto con las camionetas.
Para decirlo de otro modo, el aparato de inteligencia clandestina más moderno del país está fuera de control, probablemente funcionando a control remoto desde cualquier punto del país.
Al día de la fecha la inoperancia del Ministerio de Seguridad no ha podido dar con el destino de las camionetas.
Quienes interceptaron el teléfono de Leonardo Fariña, comunicándole que sabían todos sus movimientos amen de amenazarlo cuentan con una inteligencia superior de alto voltaje peligroso.
Lo cierto es que ante esta inoperancia queda en vista que los servicios secretos en las sombras continúan libremente sin control alguno.
Recordando viejas épocas del pasado donde la Triple A al mando de López Rega creo pánico y muerte.
O al reciente asesinato del fiscal Alberto Nisman que increíblemente pareciera que la justicia quiere volcar al olvido.
Servicios de inteligencia actuando clandestinamente conjuntamente con mafias de manos de obras desocupadas como los policías exonerados por el gobierno de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires.
El periodismo nacional esta alerta.
Ya que cualquier ataque contra cualquier periodista será visto como una amenaza contra todo el periodismo denunciándolo internacionalmente.
Es menester que el gobierno reemplace a los funcionarios en puestos claves de la Seguridad Nacional reemplazándolos por profesionales que sepan llevar adelante su cometido por la tranquilidad del país.
No por amistades personales del presidente ni por cargos políticos.
Realizando una reforma a fondo de los Servicios Secretos acomodándose a las tendencias del mundo en las cuales su misión exclusiva es la seguridad nacional, luchando y previniendo el terrorismo desvinculándolos de tareas de escuchas políticas, policiales y de narcotráfico.
Suprimiendo los millonarios presupuestos secretos que se les acreditan como a la AFIP de los cuales por secreto de estado, lo cual es irrisorio ante las tareas que cumplen nadie sabe en que utilizan.
En un momento de amenazas continúan que terminan con desenlaces fatales, estando aún vivo en la memoria del pueblo argentino los asesinatos de nuestro colega José Luis Cabezas y el fiscal Alberto Nisman.
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©