Parece un total contrasentido a la luz de la historia de las Ordenes Sacerdotales monacales y la construcción de Catedrales, abadías y otras construcciones ordenadas por la Orden del Temple, señalar que la masonería debe solo tener una expresión racionalista y sus rituales sincréticos desprovisto de implicancia místicas.
En efecto, los relatos de la construcción del Templo de Salomón en particular por Beda*, el Venerable de la Orden Benedictina, es un gran aporte al estudio de nuestras raíces especulativas y del ritual de Emulación. Tal vez esto sea novedoso para mucho de mis hermanos y un descubrimiento.
En el libro benedictino “De Templi Salomonis Liber” encontramos conexiones directas con la masonería monacal y el ritual de Emulación.
En el cuarto capítulo del libro en referencia se indica:
“A tales piedras en verdad se manda primero se las cuadre, y así cuadradas se las ponga como fundamento. Pues todo lo que ha sido cuadrado, de cualquier manera que se lo tumbe, siempre queda firme. A cuya imagen se asimilan espléndidamente los corazones de los elegidos, quienes han aprendido tanto a mantenerse firmemente en la fe, que por ninguna adversidad, ni siquiera la muerte misma (Transición) pueden ser apartados de la rectitud de estado”.
Así una piedra viva escuadrada y trabajada, sirve para que manos mas expertas las ubiquen donde les corresponde según el Plano de la obra.
Una piedra escuadrada de conformidad a las enseñanzas contenidas en el ritual de Emulación es un masón o piedra viva que practica tanto las virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad y las virtudes cardinales: Prudencia, Templanza, Fortaleza, Justicia. Siendo la mayor virtud de todas ellas la Caridad en todas sus expresiones.
En consecuencia, un masón fiel y verdadero es algo más concreto que un buen hombre, bien inspirado, disciplinado, de gran elocuencia y que acumula gran cantidad de información. Un masón es una piedra escuadrada digna de emular, útil y necesaria para la Obra de Perfeccionamiento integral del hombre que vive y convive en sociedad.
El gran aporte de la línea arquitectónica sagrada monacal es que presenta a la arquitectura como la gran herramienta que el G.A.D.U. utiliza para llevar a cabo su plan, de forma tal que la arquitectura terrestre es una continuidad de la celeste, y el simbolismo de la primera se corresponde con la segunda, “como es arriba es abajo”.
*San Beda Orden de San Benito, también conocido como Beda el Venerable (ca. 672 – 27 de mayo de 735), fue un monje benedictino en el monasterio de Saint Peter en Wearmouth (hoy en día parte de Sunderland), y de su monasterio adjunto, Saint Paul, actualmente Jarrow. Es conocido como escritor y erudito, siendo su obra más conocida la Historia eclesiástica gentis Anglorum (Historia Eclesiástica Del Pueblo de los Anglos), que le valió el título de "Padre de la Historia Inglesa". Beda escribió sobre muchos otros temas, desde música hasta religión).
(VER_ Libro Origenes Cristianos de la Francmasonería: Eduardo Callaey)