Instantes que acarician el alma y revelan que la felicidad suele estar más cerca de lo que creemos
Fotografía de internet
11 septiembre 2026
-Una sonrisa, un beso, un abrazo una fluida conversación con ellos dándome cuenta que desde que llevaban pañales hasta hoy ha pasado un mundo y para ello no hay más que verlos a ellos y a mí, claro.
- Tener nietos es lo mejor que te puede regalar Dios en esta vida. Cuando llegan contengo las lágrimas que siempre son de felicidad, pero cuando se van también lloro, esta vez plenamente, pero también son de felicidad y alegría. Me siento en mi silla del despacho, respiro hondo, cierro los ojos y pienso en lo feliz que soy... noto que Ella, me coge de la mano, nos miramos con los ojos muy brillantes los dos y acabamos abrazándonos. ¿Qué más puedo pedirle a la vida?
- Y mientras termino estas líneas, siento que la felicidad no es un logro que haya que conquistar ni un premio reservado a los grandes éxitos. Está en cualquier parte, escondida en lo cotidiano, en lo que parece pequeño, en lo que pasa desapercibido. A veces está tan cerca que no nos damos cuenta, pero basta detenerse un instante para verla brillar.
Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com