Desde miles de años existe una forma muy creativa, original y expresiva de arte que es el trabajo artesanal sobre los mosaicos. Estos son reconocidos por el gran valor decorativo y funcional que brindan desde pavimentar, adornar paredes, embellecer el exterior de una casa o edificio, cubrir suelos, etc.
En más de una oportunidad estos bellísimos trabajos con mosaicos pasan desapercibidos, pero si se presta atención a nuestro alrededor los encontraremos en diversos lugares, adornando mesas, entradas a jardines, además de otros espacios.
En otras oportunidades si se quiere observar específicamente estos mosaicos y disfrutar de su belleza se podrá hacerlo en museos o poblaciones romanas.
Todos los pueblos de la antigüedad trabajaron en este arte, desde los pueblos de la Mesoamérica. En una época de la historia clásica esta práctica fue muy intensa realizando mosaicos muy trabajados y de mucha suntuosidad.
En el periodo de la cultura helénica, se realizaron las obras más elaboradas, con temas complicados y sucesos de la vida diaria y de la mitología. Los materiales utilizados en ese tiempo tenían más valor como el mármol, gema y vidrio.
Esta expresión de arte se hace más conocida y difundida en la época del imperio romano.
Al observaros detenidamente se podrá ver que poseen estilos, diseños, gran diversidad de materiales empleados que lo hacen único.
Estos mosaicos varían según el uso que se les vaya a dar, tanto en el material utilizado como en el proceso de consolidación, si va ser para el interior o para colocarlo a la intemperie.
Con el correr de los años este arte milenario ha ido perfeccionándose y enriqueciéndose, adquiriendo estilo y la particularidad de cada época y lugar.
Fuente: bymsoftinternacional.blogspot.com