10 febrero 2023
Suspiros no contados, ni seguramente escuchados, en el Ateneo de la Playa, que, como diría un viejo poeta republicano del siglo XX, está ubicado en la primera curva, a mano derecha, subiendo por la amplia carretera hacia el Purgatorio:
- Marga tomaba su café, sentada en su lugar de siempre, nadie sabía que ese mismo día su joven y su setentón marido había decidido dejarla pues necesitaba libertad para viajar al pueblo con sus amigos y mantener relaciones con quien quisiera pues su vida se había convertido en pura monotonía desde que hace cuatro años se jubiló.
- Pere ama profundamente a su María, como ya he contado aquí alguna vez, pero ella no le escucha, a veces ella le sonríe, otras, las más, no lo conoce y siempre, siempre, él le dice: Maria soy tu novio. Pere se escapa a comprar el pan, las verduras, el periódico y las revistas que luego Maria ojea como si fueran cromos. Luego Pere se sienta en su mesa a tomar su poleo de menta con manzanilla y a suspirar por esa feliz vida que tuvieron, y le compensa instalarse en lo vivido, sonríe ... en la portada de su móvil no lleva la foto de ningún nieto, ni de ninguna estrella de cine en bolas, no, Pere lleva una foto de María cuando Ella tenía 50.
- Torcuato, (Torqui para los amigos), no nos cuenta que su hija, que ya ronda los 45, se ha venido a vivir con él, (con Torqui), porque su marido la ha echado de casa porque en uno de sus golfos viajes, (los de él), a Milán, por una de esas multiples ferias de moda que se realizan en ese golfo mundo, pero resultó que su nueva y joven creativa (que le acompañaba en el viaje), le dejó la cama libre por irse con otro experto en modas y en camas, y él (el yerno del Torqui) volvió a casa antes de lo previsto ... y sucedió lo de siempre, que ella (la niña de Torqui), había decidido probar otros elixires del amor que ignoraba y él (el modisto marido viajero), la pilló con el sucesor o hermano, del negro del wasap en la cama, al cual había conocido en una sala de baile latino en Benidorm mientras le mostraba sus irresistibles cualidades al ritmo de un Bachatango.
- Me siento en mi mesa para hacer ver que leo los mensajes del móvil. "La vida es una mierda", me dice al oído la Loli (la barista más in de toda la Playa), mientras ve que los observo. "Son almas en pena, querido amigo" - me dice ella - no, le digo yo, son solo momentos malos ... hay que creer que de ellos (de los malos momentos), siempre surgen los buenos. Doy fe - le digo - y ella, siempre tan natural, me da un silencioso apretón de manos y un aún más discreto y silencioso beso en mi mejilla izquierda ... qué es la de mi oído sordo, que ni oigo, ni siento nada por ese lado.
- Pensando en aquella vieja frase del gran Forges, "Señor, llévame pronto", recordé una vieja frase de Lope de Vega, más culta y quizás más oportuna, para cerrar este confesionario de hoy: "Lo que cuenta no es mañana, sino hoy. Hoy estamos aquí, mañana tal vez nos hayamos marchado."
Fuente: etarragof.blogspot.com