05 marzo 2022
- Últimamente y con el fin de no dar la vara a mis cuatro followers diarios, intento construir mi desahogo retórico con muy pocas líneas y siempre en prosa, que es como bien cuenta nuestro Ernesto es con el que se obtiene el ritmo de la sangre:
"Yo quería hacer una poesía lo más independiente de las palabras, que resistiera cualquier traducción y es a través de la prosa, -cuyo ritmo es el que más se acerca al de la sangre- donde se consigue mejor."
- En ello estoy ... en esa prosa que siempre admiro en muchos de mis autores favoritos y de los cuales guardo en mi libreta algunas de sus frases, siempre muy recurrentes, como es el caso de hoy y que, por cierto, me apuntó, (sin autor), una vieja y venerable amiga, (en todos los sentidos), a eso de las dos de la madrugada, al referirse a ese bello estado cual es la llamada madurez o juventud duradera:
"Cuando, siendo mujer, por fin eres capaz de decirle SI a un hombre sin remordimientos."
- A dicha frase, y sobre la misma situación, contestó su inefable y pícaro, compañero de mesa:
"Cuando, siendo hombre, por fin eres capaz de decirle NO a una mujer sin remordimientos."
Fuente: etfreixes.blogspot.com