08 febrero 2022
- De esos días que no quieres hablar con nadie y que nada te apetece. Solo quieres estar solo.
- Te sientas en la terraza frente al sol de las once y pierdes la inexistente mirada en el infinito.
- No oyes, no sientes, nada ves.
- Diez minutos, veinte, una hora, quizás dos ... ahí sigues.
- Piensas, por fin.
- La memoria te delata ... has cerrado los ojos, el calor te abraza y te sientes bien ante tan clamoroso silencio.
- Afloran las escenas de ese día, de aquella hora, de todos esos momentos inolvidables que modificas y acomodas, a como solo así quieres recordarlos.
- Ahí quiero quedarme, solo, sin hablar con nadie, sin que nada me apetezca, quiero recordar cuan feliz fui ... y soy, solo eso, mi mundo ya no existe, ahora es otro en el que vivir es un remedio, una necesidad y una fortuna.
- Alguien puso mi canción ... sentí sus labios en mi cuello ... el sueño se hizo realidad:
Fuente: etfreixes.blogspot.com