28 septiembre 2018
No es que esté en sintonía con el Papa Francisco, que, a según que horas, también, pero ciertamente echarse al cuerpo una noche toledana de charla, buena compañía y música latina o parecido, es lo mejor que nadie puede hacer para quitarse las tormentas del dolor, de la insatisfacción y de la lujuria de cualquier tipo. ¿Quéeeeeeee? – Pues eso, hacedme caso, lo cura todo … se acabó quejarse, se terminó eso de vivir en el mundo de los lamentos, ya está bien, dejad el Voltarén y los niños a un lado con sus padres, poneros vuestras mejores galas y dadle brillo a la tarjeta de crédito, sí, a cenar bien y luego a lo que salga y hasta que el cuerpo aguante, ese es el mejor tratamiento contra el dolor, las penas, la soledad y el estrés pre-senil.
Sed felices, lo demás no importa
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com