A través de Facebook y con un conmovedor mensaje, Josh Marshall confirmó la muerte de su hijo Gabriel Marshall.
El pequeño luchaba contra un extraño tumor cerebral diagnosticado en 2015, y su caso se hizo viral a través de las redes sociales donde su padre compartió una fotografía de ambos.
Pero no se trataba de una foto cualquiera sino de la cabeza de ambos donde se veía una cicatriz, que en el caso del pequeño, era producto de una operación por su enfermedad. Lo de su padre era un tatuaje.
Fue la forma que tuvo este padre de Kansas (EE.UU.) de mostrar a su hijo que no tenía que sentir vergüenza de lucir la marca.
Junto a varias fotos del menor, Josh describió como momentos felices últimas horas de vida de su pequeño hijo.
"Gabriel llevaba muy mal desde la última semana de enero. Al despertarse, su comunicación no era coherente y al mirarle a los ojos parecía como si 'no estuviera ahí'", según una publicación anterior de Josh en la misma red social en la que pedía que rezaran por su hijo.
Fuente: elrio.ec