Hagan lío, No balconear la vida, Callejeros de la fe, Pasado de rosca.... Francisco dejó una estela de expresiones, algunas muy coloquiales, pero siempre llenas de sentido. Un repaso de las más impactantes
Hagan lío
Quiero lío en las diócesis; quiero que se salga afuera, que la Iglesia salga a las calles. Las parroquias, los colegios, las instituciones son para salir, si no salen se convierten en una ONG ¡y la Iglesia no puede ser una ONG!
No balconear la vida
Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella, Jesús no se quedó en el balcón, se metió, no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús.
Callejeros de la fe
(A los jóvenes hay que) educarlos en la misión, a salir, a ponerse en marcha, a ser callejeros de la fe. Así hizo Jesús con sus discípulos: no los mantuvo pegados a él como la gallina con los pollitos. No podemos quedarnos enclaustrados (cuando) tantas personas están esperando el Evangelio.
Sudar la camiseta
Cuando se suda la camiseta tratando de vivir como cristianos, experimentamos algo grande: nunca estamos solos, formamos parte de una familia de hermanos que recorren el mismo camino, somos parte de la Iglesia.
Cristianos almidonados
Sé que ustedes quieren ser cristianos en serio, no cristianos a medio tiempo, no cristianos “almidonados”, con la nariz así, que parecen cristianos y en el fondo no hacen nada. No cristianos de fachada (sino) cristianos auténticos.
Libertad chirle
Sé que ustedes no quieren vivir en la ilusión de una libertad chirle que se deja arrastrar por la moda y las conveniencias del momento. Sé que ustedes apuntan a lo alto, a decisiones definitivas que den pleno sentido a sus vidas.
Periferias existenciales y discípulos misioneros
La posición del discípulo misionero no es una posición de centro sino de periferias: vive tensionado hacia las periferias… (…). Habitualmente tenemos miedo a salir del centro. El discípulo-misionero es un des-centrado: el centro es Jesucristo, que convoca y envía. El discípulo es enviado a las periferias existenciales.
Pasado de rosca
Esta civilización mundial se pasó de ‘rosca’, porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión de los dos polos de la vida (jóvenes y ancianos) que son las promesas de los pueblos..
Cultura del descarte y exclusión
En este humanismo economicista que se nos impuso en el mundo, se ha abierto paso una cultura de la exclusión, una cultura del descarte. No hay lugar para el anciano ni para el hijo no deseado; no hay tiempo para detenerse con aquel pobre en la calle. A veces parece que, para algunos, las relaciones humanas están reguladas por dos dogmas: eficiencia y pragmatismo.
No se metan contra los viejos
Por favor, no se metan contra los viejos, déjenlos hablar, escúchenlos. Sepan que en este momento ustedes los jóvenes y los ancianos están condenados al mismo destino: exclusión. No se dejen excluir, ¿está claro?
Eutanasia cultural
Hay una especie de eutanasia escondida, es decir, no se cuida a los ancianos, pero también hay una eutanasia cultural. No se los deja hablar, no se los deja actuar.
Resbalón en la Fe
¿Yo hablo con Jesús? ¿Yo le pregunto: qué querés que haga? ¿Qué querés de mi vida? Esto es entrenarse. Pregúntenle a Jesús, hablen con Jesús. Y si cometen un error en la vida, si se pegan un resbalón (…), no tengan miedo. Jesús, mirá lo que hice: ¿qué tengo que hacer ahora? Pero siempre hablen con Jesús, en las buenas y en las malas. (…) ¡No le tengan miedo! Eso es la oración.
Jugar para adelante
Chicos y chicas, por favor: no se metan en la cola de la historia. Sean protagonistas. Jueguen para adelante. Pateen adelante, construyan un mundo mejor. Un mundo de hermanos, un mundo de justicia, de amor, de paz, de fraternidad, de solidaridad (…) No dejen que otros sean los protagonistas del cambio. Por ustedes entra el futuro en el mundo.
Cara de “luto”
El cristiano es alegre, nunca está triste. Dios nos acompaña. Tenemos una Madre que intercede por nosotros. No a los cristianos con cara de “luto”. (Sintamos) la alegría de que ha dado a su Hijo Jesús por nuestra salvación.
Recen por mí
[Su clásica fórmula de despedida]
Fuente: www.infobae.com