11 septiembre 2017 (desde el 23/08/73)
– Me voy al Mercado Central de la Huerta de la Playa, en versión mini, y allí ya todo es más normal, pisotones, codazos, “señor, va a dejar de toquetear, lleva ahí una hora y los demás tenemos una prisa delisiosa” – Dice una simpática y curvosa *miamol* de servicio, con cara de no haber dormido en tres días.
– Los empujones en la zona de tomates se ponen a nivel defensa italiano de la Juve, el verbo del personal más ácido que de costumbre por la multitud de viejos convencidos y arrepentidos de una vida de chorizo y pan, y que ahora adoran la dieta mediterránea como si eso fuera el maná de los de Sangrilá.
– Pero todo eso contrasta con una voz angelical que sale de la cajera de la fruta que, como voz de un ángel en carroza de Semana Santa, dice … “Enrique, ay, sí, ahí, esa es tu zona, la de los caprichos del Rey” … y yo, pensando que lo soy y que, especialmente, me lo merezco por esas innumerables batallas sufridas y ganadas en toda mi historia vivencial, me lanzo a escoger mis frutas del amor del Rey para mi, que solo soy rey, (en minúscula), en mi casa … que es todo lo que puedo desear, tengo y quiero tener.
– Me voy a mi reino … adiós Senadores, adiós compañeros de cola del pan y de las frutas y verduras, adiós … Feliz día … hoy tengo que compartir reino con Ella y con los recuerdos de este hoy gran día cual fue el del 73 … ¿Puede haber más?
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com