En un mundo tan preocupado por la dieta y la estética, el consumo de grasas no goza de muchas simpatía. Son muchas las funciones que desempeñan en nuestro organismo y su diversidad obliga a no juzgar a todas las grasas por igual tanto los ácidos grasos saturados como los consagrados son líquidos formados por oxígeno, hidrógeno y carbono.
Lo que les distingue es el modo en que estos átomos se unen entre sí de las grasas saturadas todos los posibles puntos de la que están ocupados o saturados convirtiéndolas en moléculas muy inestables, difíciles de metabolizar y muy propensas a formar estructuras rígidas. Por el contrario las cadenas de las grasas insaturadas son portadoras de dobles enlaces insaturados, por ello son más reactivas, fáciles de usar por nuestro organismo y más contrarias a agruparse.
Estas características las convierten en nutrientes preciados del organismo, que es incapaz de sintetizar algunas grasas esenciales como los famosos omega 3. Su incorporación a través de la dieta es imprescindible para el buen funcionamiento del cuerpo humano. Ya fue en los años 70 cuando se descubrió la relevancia de estas grasas con los esquimales emigrados a Dinamarca, sufrían muchos más problemas cardiovasculares que los aún presentes en Groenlandia.
En estudios posteriores, demostraron que el tipo de alimentación estaba jugando un papel determinante. A diferencia de sus compañeros daneses los habitantes del ártico poseían un elevado contenido de ácidos grasos Omega-3 en la sangre, este hecho se debía a la dieta que seguían, rica en pescado azul, nueces, los vegetales de hoja verde y sobre todo el salmón o la sardina que son ricos en este nutriente. Así, que los expertos en nutrición aconsejan el consumo de esta grasa, porque disminuye la viscosidad de la sangre continuación y protege las membranas celulares del corazón, dotándolas de una mayor flexibilidad y protegiéndolo de arritmias y de la muerte súbita.
El cerebro también posee un alto contenido de estas grasas. Para una sinapsis fluida, las neuronas deben gozar de cierta elasticidad, esto lo consiguen con membrana ricas en ácidos grasos omega 3.
Está claro que el pescado es uno de nuestros sectores que forman la base de nuestra dieta y que ahora se puede hasta comprar por internet, cosa que en América no ocurría ya que la carne se adelantó, y es esta carne, la base de su alimentación en Estados Unidos. Las legumbres que no suelen tener fama de apetitosas son fundamentales para una buena salud, aunque no nos gusten, debemos tomar suficiente cantidad de ellas.
Más fundamental que nunca hasta ahora, se ha descubierto la importancia del vino y del aceite de oliva virgen, que tiene mucho polifenoles.
También es importante saber, y de eso se encargan los productores de hortalizas, de hacer buena publicidad, a por ejemplo, los caroténos de las zanahorias y otras muchas propiedades elementales de las hortalizas como la de los tomates.
También los cereales son imprescindibles para una alimentación equilibrada. Al final ves que todo es cuestión de aprendizaje y mentalidad, para comer las frutas, las verduras y las legumbres.
El primer secreto desvelado ;)