0 marzo 2017
“Cuando tocaba piscina, se ponía aún más nervioso. No era temor al agua sino a que le vieran en bañador. Entonces algunos compañeros redoblaban los insultos que ya recibía en clase: gordo, ballena, foca… El niño se obsesionó con dejar de comer y, al final, explotó: “Para estar así, mejor me muero”. Lo cuenta su madre, Coral Cabezas, con voz entrecortada. Cualquiera que escuche a ese menor, que empezó a ser asediado a los seis años y al poco empezó a tartamudear, y su progenitora se puede hacer sólo una ligera idea del tormento por el que pasan las víctimas y sus familiares a causa del acoso escolar.” (http://bit.ly/2muqjkf)
Pro esas y otras muchas razones más, yo sigo guardando esas noticias que nunca serán de primera página en ningún medio de comunicación. Aquí dejo las de hoy:
http://bit.ly/2munKPm
Fuente: etf1949.wordpress.com