4 febrero 2017
Parecía una estupidez pero me detuve a pensar, si, a pensar por qué esa montañita de libros estaba ahí, en medio del garaje, fuera de toda protección y, aparentemente, abandonados. Pensé que si hubieran sido jamones ya no estarían allí, claro, eso es lo que me entristeció. Sus propietarios los dejaron ahí porque tendrán la seguridad de que nadie se los robará, claro. Que pena, si, pero eso, seguramente, es lo que me detuvo, si, la pena de saber que, seguramente, los libros ya no son nada, cosas de gente antigua, si, como las de aquellos utópicos y locos protagonistas de aquella inolvidable obra maestra cual era y es, Farenheit 451.
Fuente: etfreixes.wixsite.com