Sin marcas en la piel

 
Most recent

¿Cómo romper el círculo vicioso de la falta de experiencia laboral?

Hablemos de eso
6 points

La carrera hacia el abismo

Enrique TF
8 points

Cuando la montaña se derrumba, también lo hace nuestra indiferencia

Enrique TF
6 points

La delicada tarea de no perder la vida

Enrique TF
8 points

El impacto del empleo en el desarrollo productivo del sur del conurbano

Hablemos de eso
6 points

¿Miles de amigos en redes pero solo en la vida real? Las alarmas de la salud mental juvenil

Tecnología
8 points

Alerta pymes: por qué vender más no siempre significa ganar dinero en Colombia

Economía
12 points

Cuando la vida sonríe a través de los nietos

Enrique TF
10 points

¿El inhalador no le hace efecto? El error común que impide que el remedio llegue a los pulmones

Salud
14 points

Si usted es de los hombres que nunca ha usado una crema facial, esta guía es para usted

Salud
16 points
SHARE
TWEET
Sin marcas en la piel y el alma sangrando
Por Estela Valdés

La violencia familiar es el segundo delito más denunciado en el Paraguay, según la Fiscalía General del Estado, en la gran mayoría de los casos las víctimas son mujeres, y conste, que se hace referencia a los casos de-nun-cia-dos, estos que a su vez llegan a estas instancias cuando la agresión es física.
Existen sin embargo miles de casos que no llegan a ser revelados, es decir en los que las víctimas no reportan su condición, por temor o vergüenza.
El concepto generalizado es que el maltrato es solamente físico, es decir que solamente las mujeres que son golpeadas son las agredidas; sin embargo en un número aún mayor tal vez, están los maltratadores que no necesitan pegar.
El maltrato es maltrato, no hay tipos de maltrato; cuando humillan, desprecian, presionan, cuestionan de manera constante y sistemática están agrediendo psicológicamente a su víctima, haciéndola sentir inútil e inservible.
La pregunta es: ¿Quién se animaría a denunciar cuando está entera y sin hematomas, pero destruida por dentro?, porque eso no se ve en la piel, y cuando se habla al respecto, la pregunta inmediata es ¿pero te pega?! Y no, el golpe va por dentro y es acumulativo.
El abuso definitivamente no es solamente físico, es emocional, cuando la hace sentir inferior, la insulta con apodos denigrantes, la trata de loca o prostituta; es cuando minimiza el abuso, le resta importancia a la inquietud que ella manifiesta sobre el maltrato, y le traslada la responsabilidad de ese comportamiento.
Estos casos difícilmente van a llegar a una carpeta fiscal, pero debe llegar a cada una, por si misma o con el apoyo de sus familiares. Cuando una mujer decide compartir su vida con alguien más, bajo ningún aspecto se está sometiendo a esa persona.
¿En qué momento empezamos a permitir que ese ser humano al que elegimos porque era divertido y bailaba bien se convierta en nuestro verdugo? Esa primera vez que dejamos pasar un maltrato sin conversar y poner un límite, fue cuando le entregamos un arma poderosa con la que nos van matando un poco cada día.
De todos modos hay manera de salir de esa situación, debemos reconocer que somos capaces de salir adelante, no necesariamente con otra pareja, no es otro hombre lo que necesita una mujer maltratada, se necesita a ella misma, entera, fuerte y victoriosa.
No es fácil, pero definitivamente no es imposible, por nosotras, por nuestros hijos debemos lograr salir de ese sistema; debemos rescatar la verdadera fortaleza que está en nuestra dignidad y en el amor a nuestros niños. Es algo que nos debemos!
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content