11 octubre 2016
El más grande filósofo que jamás haya conocido, mi Padre, a su manera solía decirme que la felicidad no era un objetivo sino una consecuencia. Tardas tiempo, mucho, en saberlo, solo las tres efes, (las del título), según Él repetía una y otra vez, son el camino ... una lleva a la otra.
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es