La nariñense, administradora y bibliotecóloga, centra su labor en formar y motivar la lectura en zonas rurales, lo que le valió el reconocimiento del Ministerio de Cultura de Colombia en el 2016. Lucely Narváez está a cargo (de la biblioteca urbana) del Cocuyo.
Foto: Lucely Narváez, oriunda de Samaniego (Nariño), ganó la tercera edición del Premio Nacional de Bibliotecas. / Cortesía
¿Cuál es la historia de su biblioteca?
Nació (la biblioteca) en los años 20, cuando los primeros bachilleres que tuvo Samaniego fundaron una sociedad que se llamó Juventud Laboriosa. Ellos hicieron la biblioteca y contrataron al primer bibliotecario. También contribuyeron a otras obras públicas, como carreteras y acueductos.
¿Cómo ha sido la evolución de la biblioteca en estos años?
En 2005, el alcalde de ese entonces nos hizo abrir la biblioteca en jornada continua y los fines de semana. Se nombró a tres personas para hacer los turnos y nos puso la tarea de organizar un conversatorio mensual. En ese momento la biblioteca comenzó a convertirse en un motor de desarrollo social.
¿Qué papel tiene la biblioteca dentro de la comunidad?
Es importante para el desarrollo de un pueblo, porque en ellas convergen todos en igualdad de condiciones. Es un lugar donde la comunidad accede a la información. Entre más libros tengan a la mano, más capacitados van a estar para aportarle al país.
¿Cómo fue su formación como bibliotecaria?
Acepté el trabajo porque pensé que iba a poder estudiar, pero me encontré un lugar lleno de actividad. Poco a poco saqué tiempo para estudiar, a distancia, administración de empresas y me di cuenta de que era muy afín a la gestión que requiere la biblioteca. Más adelante estudié bibliotecología a través del Sena y la Universidad del Quindío.
¿Cuál es la relación de los usuarios con la biblioteca?
Cuando se les ofrece los servicios de la biblioteca y se dan cuenta de que son para todos, la gente se forma y se anima a vivir. Por eso la biblioteca no puede esperar que la busquen, debe que salir y mostrarle a la gente que tiene oportunidades de leer.
¿Cómo se formó el Grupo de Amigos de la Biblioteca?
Surgió cuando vinculamos a los docentes del municipio. Con ellos pusimos a circular libros en las áreas rurales a través de maletas viajeras. Luego integramos a las madres comunitarias y así fuimos organizando un proyecto que se llama “Forjando caminos de cultura y paz”. También vinculamos a los profesionales del pueblo y a los promotores de lectura que hemos ido formando.
¿Ha sido difícil realizar su trabajo en medio del conflicto?
En este momento tenemos promotores de lectura en todo el sector rural del municipio y en las partes del sector montañoso a las que se puede entrar. Samaniego es una zona minada. El que nosotros podamos entrar y salir a esos lugares con nuestros libros ha sido una ganancia enorme.
¿Por qué es importante la biblioteca para los sectores rurales?
A los sectores campesinos no llegan la formación musical, ni los grupos de teatro o de danza. La única oportunidad educativa de los niños es la escuela e, incluso en esos lugares hemos encontrado cajas de libros que nunca se han abierto. Nuestra tarea en esos casos es mostrarle al usuario que es digno de llevarse el libro, de compartirlo en familia y de regresarlo.
¿Cómo se inculca la devolución de los libros?
Cuando los adultos y los niños reciben confianza, regresan los libros y los cuidan. Incluso cuando pasan cosas, como que en sus casas se filtra el agua o el libro se mancha, nuestra tarea queda hecha porque logramos ofrecer un acceso a la lectura.
¿Por qué es importante formar lectores?
El libro transforma corazones y abre posibilidades. Si un niño lee la biografía de Nelson Mandela y ve que jamás se desmoronó, a pesar de haber pasado tanto tiempo en la cárcel, encuentra un ejemplo para esforzarse y seguir adelante. Lo mismo pasa si el libro es de fútbol o de cocina.
¿Cómo se financia la biblioteca?
Hemos tenido alcaldes muy respetuosos de los recursos de la biblioteca. A eso se añade la gestión que hacemos por medio de proyectos. En este momento, la Gobernación está a punto de financiar una iniciativa para que la biblioteca albergue el archivo histórico y fotográfico del municipio.
¿Qué van a hacer con el dinero del Premio Nacional de Bibliotecas?
Queremos tener un bibliobús para llegar de una mejor manera a las veredas. No sabemos si los recursos van a alcanzar para lo que soñamos, pero también necesitamos mejorar nuestro catálogo de libros, nuestros muebles e instalaciones. Debemos ofrecer el mejor servicio a nuestros usuarios.
Publicado en:
http://www.elespectador.com/entretenimiento/unchatcon/una-biblioteca-une-voluntades-articulo-658337
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La biblioteca pública de Nariño que hoy es la 'mejor del país'
Gracias a su aporte en territorios violentos y de difícil acceso, Cocuyos ganó premio de Mincultura. Un espacio en Samaniego lleno de memoria fotográfica y de vida. Niños, jóvenes y adultos de las distintas veredas de Samaniego (Nariño) salen a la carretera a esperar la llegada de la biblioteca Cocuyos.
Por: Olga Lucía Martínez Ante, 3 de octubre de 2016, 11:17 p.m.
Luceli Narváez López, la directora de la biblioteca, los ve desde el carro en el que se moviliza y se siente feliz. Y cuando se baja, lo hace con libros, películas y tabletas, y todo un mundo de oportunidades.
“Vamos a veredas lejanas, como Bastidas, que está a cuatro horas”, dice con su dejo muy nariñense, arrastrando cada palabra con cariño.
Por teléfono cuenta la historia de esta biblioteca, ganadora de la edición 2016 del concurso Premio Nacional de Bibliotecas Públicas Daniel Samper Ortega, que otorgan el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional, y que fue dado a conocer el pasado lunes.
El jurado, conformado por Gloria Palomino, José Zuleta y Eliana Yunes, le dieron el premio de manera unánime a Cocuyos, “como reconocimiento al trabajo con comunidades rurales en un territorio violento y de difícil acceso. Sus programas han hecho de esta biblioteca el lugar en el que la comunidad se reconoce y desde el cual proyecta su futuro”, dice el acta.
Y es que Cocuyos no solo es un lugar para niños y jóvenes, también atiende a población en situación de discapacidad, tiene clubes de escritura rurales, programas de recuperación de memoria con niños y adultos, de cine y de astronomía.
El premio es un estímulo de 50 millones de pesos para su fortalecimiento y una pasantía para su bibliotecario en una red de bibliotecas del exterior.
Buena parte del corazón de Cocuyos es Luceli Narváez, que está allí desde el 2005 y cuenta la historia gloriosa de esta biblioteca, fundada en 1920 por el grupo Juventud Laboriosa de Industriales y Obreros de Samaniego, “una sociedad iniciada por tres jóvenes locales, los primeros que salieron a estudiar a Pasto”, a 117 kilómetros.
Agrega que “compraron libros, tenían su fondo de ahorro y además pagaban al bibliotecario”.
Con el paso de los años la biblioteca no se acabó, pero sí perdió su brillo y la casa se abandonó, hasta el 2005. “Y aunque la sociedad ya no existía, su legado sí. Entonces, empezamos a recoger la memoria histórica y a recuperar su importancia”, comenta.
Ella dice que el apoyo del alcalde de ese momento, Harold Wilson Montúfar, ayudó mucho, “porque no había que rogarle, todo lo contrario, ayudó incondicionalmente a la recuperación de la biblioteca”.
Entonces, en Samaniego, que queda a 1.470 metros sobre el nivel del mar en el sur de Nariño, con una temperatura promedio de 24 °C y donde la tierra es tan buena que da todo tipo de frutos, empezó una nueva vida que fue atrayendo lectores.
Pero no todo es color de rosa. Pese a su belleza y prosperidad, Samaniego ha sido un punto difícil del conflicto armado colombiano. Y para recuperar su memoria fue necesario hacerlo a través de fotos, pues muchas de las zonas aledañas tienen sembradas minas antipersonas.
“Esa memoria la logramos gracias a que Chepe Nicolás Bastidas, un fotógrafo aficionado, que se amanecía en el cerro del Picacho, en el río Cristales, en otros puntos cercanos, haciendo fotos y no se iba hasta que no sentía que tenía el mejor registro”, cuenta.
Bastidas, igualmente, hacía cada año una foto del municipio desde el cerro más cercano, para registrar sus cambios: “Entonces, las casas de bareque pasaron a tener tejas, y aparecieron los edificios”, cuenta Narváez.
Y quedó esa memoria histórica que ahora los viejos pueden recordar con nostalgia y los niños conocer con el mismo calificativo, y que muchas de ellas ya están impresas y digitalizadas.
Otro aspecto importante de Cocuyos es que las poblaciones desplazadas del Putumayo, especialmente, han encontrado allí un refugio.
“Atendemos desde la primera infancia y tenemos no solo acceso a la lectura, sino que muchos vienen porque pueden ver películas y videos, hay estudiantes de carreras virtuales, oyen música...”.
Entre la recuperación de la memoria local y las nuevas tecnologías se mueve Cocuyos, la biblioteca de este Samaniego que tiene todos los climas.
Esa biblioteca que, además, va hasta esas veredas lejanas, donde los funcionarios de Cocuyos realizan olimpiadas de lectura y sonríen cada vez que, desde la carretera, ven a los campesinos de las zonas más lejanas esperándolos, ávidos por los libros, las tabletas, las películas, por el mundo que hay más allá de este sector del Nariño sur golpeado por la violencia.
Apartes
Olga Lucía Martínez Ante, Cultura y Entretenimiento
Publicado en:
http://www.eltiempo.com/entretenimiento/musica-y-libros/la-biblioteca-publica-cocuyos-gano-premio-como-la-mejor-del-pais/16717780
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La Biblioteca Pública Municipal Cocuyos de Samaniego, Nariño, obtuvo el Premio Nacional de Bibliotecas Públicas “Daniel Samper Ortega” 2016
* El Premio fue concedido de forma unánime a la biblioteca nariñense por sus programas de promoción de lectura, en el área urbana y rural, y por convertirse en centro importante de convivencia pacífica para la población en medio del conflicto.
* El jurado del Premio otorgó reconocimientos especiales a la Biblioteca Pública Municipal Operación P.A.P.A. de Quimbaya, Quindío; a la Biblioteca Monseñor Esteban Rojas de Pitalito, Huila y a la Biblioteca Pública Rural Laboratorio del Espíritu, de El Retiro, Antioquia.
* El Premio fue entregado por la Ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, y la Directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, Consuelo Gaitán, en el marco de la inauguración del V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas que se desarrolla en Bogotá hasta el próximo 6 de octubre y cuya temática este año es Bibliotecas Públicas como escenarios de paz.
Bogotá D.C.,octubre 3 de 2016.
Como reconocimiento al trabajo de promoción de lectura con comunidades rurales en un territorio violento y de difícil acceso, el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia, concedieron hoy en la ciudad de Bogotá, el Premio Nacional de Bibliotecas Públicas “Daniel Samper Ortega”, a la Biblioteca Pública Municipal Cocuyos, ubicada en Samaniego, en el departamento de Nariño.
El premio, en su tercera versión, fue otorgado de forma unánime a la biblioteca nariñense, por un jurado conformado por el escritor y poeta, José Zuleta; Gloria Inés Palomino, directora por más de 25 años de la Biblioteca Piloto de Medellín para América Latina y Eliana Yunes, directora de la cátedra Unesco en Brasil.
En el acta de premiación, el jurado estimó como elementos valiosos para el veredicto el hecho de que la biblioteca de Samaniego “adelanta programas que están dirigidos a toda la comunidad y que han hecho de esta biblioteca el lugar en el que la comunidad se reconoce y desde el cual proyecta su futuro”
Llamó la atención del jurado la gran diversidad de actores que hacen uso de la Biblioteca Pública de Samaniego, como los semilleros de investigación para jóvenes, la atención a población en situación de discapacidad, los clubes de escritura rurales, los programas de recuperación de memoria con niños y adultos, programas de cine y astronomía y el programa Forjando caminos de cultura y paz, que tiene como objetivo la formación de familias lectoras a través de talleres en compañía de las Juntas de Acción Comunal y las instituciones educativas del municipio de Samaniego.
Publicado en:
http://www.bibliotecanacional.gov.co/rnbp/noticias/samaniego-obtuvo-el-premio-nacional-de-bibliotecas-2016
Fuente: www.elespectador.com