Ministros de Relaciones Exteriores quieren aplicar medidas para responder con dureza a la represión del régimen de Al Assad y avanzar en negociaciones sobre el plan nuclear iraní
Respecto a Irán, las medidas ya fueron pactadas por los embajadores comunitarios y prohibirán toda transferencia entre bancos europeos y entidades iraníes. Sólo se permitirán cuando cumplan ciertas condiciones y cuenten con una autorización previa. Y congelarán activos de 34 empresas que financian al régimen.
Se prohibirán las importaciones de gas natural iraní, lo que se suma al embargo petrolífero ya en vigor. En este caso, el impacto de la medida será limitado, pues Europa apenas consume gas iraní.
También se prohibe a los Estados miembros de la Unión Europea registrar buques iraníes y proveer barcos petroleros a Irán, así como un veto a la venta de materiales que pueden ser utilizados en el desarrollo nuclear, como el grafito y el aluminio.
El objetivo es estrangular económicamente al régimen iraní para que acceda a dar garantías sobre el carácter pacífico de su programa nuclear.
Por otro lado, los ministros de Exteriores volverán a condenar la violencia del gobierno de Bashar Al Assad y reclaman una solución política al conflicto sirio.
Se incluirá a 28 personas responsables directas de esa violencia y a dos empresas relacionadas con la compra de materiales utilizados en la represión gubernamental, según fuentes diplomáticas.
Además, han sancionado a alrededor de 150 personas vinculadas al régimen y a medio centenar de entidades.
Fuente: america.infobae.com