24 abril 2016
Me resultaba ciertamente extraño, pero no debiera quejarme de ello, suelo acostumbrarme a las críticas, bien y mal intencionadas, pero lo que mas me sorprende es que todo el mundo tenga esa capacidad de ser como es, tan “contrario”, si, digo contrario, como los médicos que se apostan a las puertas de los hospitales a fumar o la del cura que no le da de comer al mendigo.
“Enrique, estás gordo. Bueno, a lo mejor no lo estás tanto pero si pesaras 20 kg menos todo te sería más fácil, podrías andar y moverte con mayor facilidad. Te gusta comer y beber como los cosacos pero eso no puede ser, hay que ponerle algunos límites a nuestros hábitos” - Todo el mundo me dice lo mismo y lo cierto es que yo ya empiezo a ser la víctima propiciatoria de todos los comentarios gratuitos del personal - “Pero si lo dicen por tu bien” - Eso me suena, y mucho y a muchos de vosotros/as también, ¿verdad?.
MI amigo Mariano, el de Santiago de la Rivera, siempre me contaba esa cosa que parecía un cuento y que, seguramente lo era, y que empezaba cuando le tocaba ir al médico por cualquier dolor o mal y éste siempre le decía: “Mariano, tienes que dejar de fumar” y como éste no fumaba el galeno insistía: “Pues tendrás que dejar de beber, ya sabes, solo agua” y como tampoco bebía el doctísimo acabó diciéndole: “Bueno, Mariano, a ti que es lo que te gusta” y este le contestó: “A mi me gusta mojar pan tostado con la leche, por las mañanas” y el inteligente y ocupado galeno le contestó: “Pues eso, eso es lo que tienes que dejar de tomar, Mariano, coño, que ya está bien de dpc*”
Y es que es tan bonito y barato, dar consejos, ¿verdad?
*dpc= dar pena, cariño
Fuente: etarrago.tumblr.com
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