El titular de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, afirmó que "eliminar" los deberes conyugales atenta contra el matrimonio. Apuntó también contra los cambios en fertilización asistida, adopción y aborto.
En medio del debate por la reforma del Código Civil y Comercial, el alto prelado católico se posicionó contra el proyecto presentado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner en marzo y que introduce innovaciones en materia de vínculos conyugales, divorcio, adopción y fertilización in vitro.
El rechazo responde a que el proyecto no hace distinción de sexo para contraer matrimonio e introduce la posibilidad de optar entre "régimen de comunidad de ganancias" y el de "separación de bienes", con acuerdo prenupcial. En este sentido, Arancedo señaló que si se "dejara de prever los deberes de fidelidad, cohabitación, la asistencia y el bien de los hijos, el matrimonio se vaciaría de contenido en desmedro de los propios esposos y del bien superior de los niños y su derecho a crecer y ser educados en el ámbito de una familia estable".
Con respecto a los eventuales cambios en la adopción -que incorpora la "adopción por integración" y establece la "prioridad del niño"-, el alto prelado señala que "no se privilegia el interés superior" de los chicos, que "consiste en tener un padre y una madre unidos en matrimonio".
La fertilización in vitro -que quedaría reglamentada si fuese sancionado el proyecto original- también fue blanco de sus dardos. En este punto, Arancedo apuntó que "se privilegia un supuesto 'derecho al hijo', por sobre el derecho del hijo a la vida y al respeto de su intrínseca dignidad y el principio de originalidad en la transmisión" biológica.
Por otra parte, sugirió que la legalización de este adelanto en la fecundación posibilitaría el "alquiler de vientre", situación que "degrada a la mujer gestante", siendo posible "que sea una fuente de mayor desigualdad por la explotación de mujeres pobres para esos fines".
Y agregó: "Además de negar el conocimiento a la identidad biológica, desconoce el profundo vínculo psicológico que se establece entre la madre gestante y el niño al que da a luz".
Además, comparó en lo jurídico la fertilización artificial con el aborto. "Es una discriminación injusta que algunos seres humanos en estado embrionario sean considerados personas -los concebidos en el seno materno o los implantados en él-, mientras que a otros se les niegue ese estatus", arguyó.
El proyecto de Ley que moderniza los códigos Civil y Comercial ingresó en junio a la Cámara de Senadores de la Nación. La norma unificada consta de 2.671 artículos y reemplaza a los más de 4.000 que tiene el Código Civil actual y los más de 500 del Comercial.
Fuente: www.infobae.com