06 enero 2015
Apenas lo vi en el escaparate entré a comprarlo. Lo guardé para la noche mágica de Reyes y ahí lo dejé, en el balcón ...
Esta mañana, el zapato estaba ahí, solo, muy solo y en su interior, una enigmática nota: "Enrique, no seas así ... ¿Qué más quieres?
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es