Cuando te quieren, amanece mejor

 
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Un saludo desde el coche, un abrazo del noterindas y el deseo de seguir viviendo



No te rindas, atribuido a Benedetti

17 julio 2026

- Amanece sin novedad pues todo sigue igual; Pepe me ha saludado al verme pasar y me ha lanzado un mensaje: «¿Tan temprano hoy?»; como siempre, le he respondido desde el coche, sin bajarme, con ese gesto rápido y cordial que nos basta para saber que todo sigue en su sitio.

- Volver al camino de la danza terapéutica del amor propio madrugador con esos chicos del noterindas y que se mueven como los mismos bailarines de la Rusia de antes, es ya una costumbre que tiene mucho de refugio; las cosas parecen todas en un mismo lugar; saber que no hay nada nuevo en la escasa o nula investigación sobre las causas que le obligan a seguir contigo a la discapacidad que le quita calidad a tu vida, es una prueba más que debes administrar en tu orden vivencial… sin remedio.

- Pero hoy, al contarlo, siento algo más luminoso que entonces: esa dignidad que mencionaba —refugio de administradores, de Reyes, de solventes emperadores, de inexistentes políticos de hoy— también es el refugio de quienes, como tú, solo quieren vivir y vivir y vivir… con el empeño de seguir haciéndolo porque son felices y porque quieren seguir siéndolo a pesar de todo.

- Y al grito del colectivo noterindas, abrazándonos, en la aun y corta distancia, intencionalmente todos y todas y hoy especialmente conmigo, hemos sentido que debemos seguir, que vale la pena querer vivir. Porque cuando te quieren, cuando te sostienen sin saberlo, cuando te miran como si fueras imprescindible, la vida se vuelve más grande que la propia herida. Ellos —los que te quieren, los que sin saberlo te animan a querer seguir— son el consuelo que llega cuando no hay consuelo fácil, el impulso que te recuerda que aún hay días por estrenar.

- Les despido igual que los recibí, sin bajar del coche y con la mano abierta, bajar del coche es otra cosa a la que aún no puedo mostrarme como era y con ello evidenciar mi escasa movilidad.

- No obstante, el mensaje se renueva, el mensaje es nuevamente válido… No te rindas, tengas lo que tengas encima para soportar. No te rindas, por favor.

- Adiós, Chicos, adiós, Enrique ... cuando pueda, vuelvo.

Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com
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