El suicidio y la conducta suicida representan uno de los problemas más críticos de salud pública en Colombia. Cifras oficiales reflejan una tendencia preocupante: el país pasó de 2.347 muertes en 2015 a 3.301 en 2023. Además, solo en 2024, el Instituto Nacional de Salud notificó 38.770 intentos, concentrando el 72,9 % de los casos entre los 10 y 29 años.
La brecha de género es alarmante. En 2023, la tasa de intento entre los 15 y 24 años alcanzó 276,8 por 100.000 en mujeres frente a 183,6 en hombres, con la mayor incidencia en jóvenes de 15 a 19 años.
Factores de riesgo e hiperconexión
Para Érika Rojas, psicóloga de Ebullicionpsico, no existe una causa única: "No podemos decir que las redes sociales causan el suicidio, eso sería peligroso y simplista. Es multifactorial. Vemos una acumulación de problemas de salud mental no atendidos, violencia y maltrato, consumo problemático de alcohol y otras sustancias", explica.
A esto se suman las barreras de atención, el estigma y la exposición digital constante. "Antes, si tenías un problema en el colegio, llegabas a casa y te desconectabas hasta el día siguiente. Ahora no. Sigues en contacto por redes, nunca puedes salir del entorno donde te sientes mal. Estás expuesto todo el tiempo al bullying, al ciberbullying, al acoso y la persecución", señala la especialista.
Señales de alerta en casa
• Esperar a que un adolescente diga "me quiero morir" es un error común. Los expertos recomiendan vigilar cambios sostenidos como:
• Pérdida de interés: abandono de pasatiempos o actividades disfrutadas.
• Cambios físicos: alteraciones marcadas en el sueño o la alimentación.
• Irritabilidad y aislamiento: conductas defensivas constantes o retiro social.
• Frases de desesperanza: expresiones como "soy una carga" o "estarían mejor sin mí".
• Autolesiones: prácticas como el cutting reflejan un sufrimiento psicológico que requiere valoración inmediata.
Romper mitos para prevenir
"Existe el mito de que si le pregunto directamente a un adolescente sobre suicidio le voy a dar la idea. Es al revés. Preguntar abre una puerta para que cuente lo que le duele, lo que no sabe cómo manejar", afirma Rojas.
La experta aconseja cambiar reproches por preguntas abiertas como ¿Qué sientes? o ¿En qué te puedo apoyar?, evitando etiquetas como "generación de cristal". Si identifica riesgo inminente o un plan estructurado, acompañe al menor y acuda de inmediato a urgencias.
"La prevención no empieza en la crisis. Empieza mucho antes, cuando aprendemos a escuchar todos los días y construimos en casa un espacio para hablar sin juicio ni miedo", concluye Rojas.
Si requiere orientación o acompañamiento gratuito en Colombia:
• Línea 106: Atención y orientación para niños, niñas y adolescentes.
• Línea 192 (Opción 4): Salud mental del Ministerio de Salud.