Latidos de dignidad en la edad serena

 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

'No es vapor de agua': la advertencia médica sobre el envejecimiento pulmonar por el vapeo

Salud
12 points

Por qué saber contar una historia es una de las habilidades más valiosas del siglo XXI

Hablemos de eso
10 points

¿Su hijo se queja mucho de dolor de estómago? La alerta de salud mental que pocos ven en colegios

Salud
8 points

Por qué cada vez más jóvenes eligen sumar experiencia en el tercer sector

Hablemos de eso
6 points

Pausa Platense: Actividades para renovar energías

Familia sana
18 points

El oficio de estar alegres

Enrique TF
10 points

Trabajo y viaje: volunturismo

Hablemos de eso
6 points

El compromiso civil como catalizador de la transformación de la sociedad

Hablemos de eso
6 points

Nutricionista Pablo Ojeda en La Sexta: productos "light" o "sin azúcares añadidos", SON UN ENGAÑO

Enrique TF
10 points

Europa se rearma mientras la paz pierde voz

Enrique TF
14 points
SHARE
TWEET

 Latidos de dignidad en la edad serena

14 diciembre 2025

- Hoy quiero escribir sobre la salud, pero también sobre esa extraña dependencia que tenemos del mal funcionamiento de los sistemas públicos y privados. Quienes ya tenemos cierta edad empezamos a ser incluidos en ese grupo al que llaman con cierta condescendencia: “usted es que ya tiene una edad”. Es un apelativo que médicos, amigos y opinadores bienintencionados utilizan casi como un eufemismo para ocultar la falta de soluciones reales.

- Recuerdo aquella anécdota de la hija que, feliz, le dijo a su madre: “Mamá, me han contratado en Telecinco”. Y la madre, con ironía, respondió: “Pues haber estudiado”. Algo parecido ocurre con nosotros: cuando pedimos ayuda, la respuesta suele ser un consejo simplista, como si la complejidad de la vida pudiera resolverse con un gesto trivial.

- En informática, la frase mágica es: “¿Has probado a apagarlo y encenderlo?”. En sanidad, la respuesta es: “Entre en la web del Gobierno Autonómico”. Y en banca: “Descárguese la aplicación en su móvil”. Pero para quienes ya tenemos cierta edad, ese lenguaje digital es una jungla. Navegar por portales administrativos, pedir una cita médica o descargar un informe se convierte en una odisea.

- El teléfono del centro de salud rara vez se atiende con solvencia, porque los sanitarios trabajan bajo un estrés permanente. Los bancos han cerrado oficinas y nos empujan hacia cajeros automáticos que parecen diseñados para ingenieros, no para jubilados. Las administraciones públicas multiplican formularios y contraseñas, olvidando que detrás de cada trámite hay una persona que busca dignidad, no obstáculos.

- La comunicación es, sin duda, uno de los grandes problemas de este grupo del “usted ya tiene una edad”. Pero no es el único. También lo son:

La falta de acompañamiento digital para trámites esenciales.
La escasa empatía en servicios públicos que priorizan la rapidez sobre la humanidad.
La invisibilidad de los mayores en un mundo que corre demasiado deprisa y olvida que la experiencia también es un valor.
La soledad que se multiplica cuando la tecnología sustituye al contacto humano.

Y así llegamos al final de este desahogo.


Plegaria final
- Que quienes nos gobiernan recuerden que detrás de cada pantalla, cada cita y cada trámite, hay un rostro que merece respeto. Que no se dejen apabullar por la prisa ni por la burocracia, y que tengan el coraje de poner orden en sistemas que hoy parecen diseñados para excluir a los más vulnerables.
- Que escuchen la voz serena de quienes ya tenemos una edad, no como un lamento, sino como un latido que pide dignidad. Y que nosotros, los afectados, no perdamos nunca la esperanza ni la fuerza de seguir reclamando nuestro lugar en esta sociedad que también construimos.
- ¿Y mientras tanto nosotros qué hacemos? Resistir, acompañarnos, y seguir recordando que la dignidad no se negocia y con ello debemos protestar humilde y educadamente en todos aquellos lugares en que podamos hacerlo. Cada uno lo hará a su manera, ésta, aquí y ahora, es una de mis formas de hacerlo.



Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content