🟥 Posicionamiento de Democracia Plena ante los hechos violentos del 15 de noviembre en el Zócalo de la Ciudad de México
Democracia Plena expresa su absoluta y enérgica condena a los actos de violencia ocurridos el 15 de noviembre en el Zócalo capitalino, en el contexto de la llamada manifestación de la Generación Z.
Ninguna causa ni ninguna bandera justifica agredir a elementos policiales que se encontraban cumpliendo con su deber.
Sin embargo, también señalamos que la responsabilidad institucional no puede ser evadida ni trasladada únicamente a los manifestantes. En ese sentido, manifestamos nuestro profundo extrañamiento al mediocre secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, por intentar deslindarse culpando solamente a los jóvenes, cuando es evidente que la conducción operativa del dispositivo de seguridad fue deficiente, improvisada y sin protocolos claros.
Resulta inaceptable que el secretario haya enviado a los policías a la línea de contención sin equipo adecuado, sin estrategia de repliegue y sin mecanismos de protección personal, exponiendo a varios de ellos a agresiones directas en extremidades y zonas vulnerables del cuerpo.
Esa omisión no es un error menor, es una violación a los estándares mínimos de seguridad institucional.
> “La protección de los policías también es seguridad pública. Un mando incapaz pone en riesgo a la ciudadanía, a los manifestantes y a sus propios elementos.”
> — Raymundo Rivera Lopeztiana, jefe del partido Democracia Plena.
Democracia Plena exige al Gobierno de la Ciudad de México:
1. Una investigación interna inmediata sobre la falta de protocolos y equipo táctico en la línea de contención.
2. Atención médica, legal y laboral para los policías lesionados.
3. Un informe público que explique por qué se expuso a los elementos a riesgos evitables.
4. Revisión y actualización de los manuales de actuación policial en contextos de protesta social.
La seguridad ciudadana no se garantiza con improvisación, ni con discursos, ni con culpables convenientes. Se garantiza con profesionalismo, conducción estratégica y respeto tanto a los manifestantes como a quienes protegen el orden público.
Democracia Plena reafirma que la protesta es un derecho, pero la violencia es inaceptable venga de donde venga, y que la incompetencia en la conducción de la seguridad no puede normalizarse.