10 abril 2025
- Tras una noche de tortuosos sueños que no consigo recordar al despertarme, me levanté con un hambre atroz. Me fui a la cocina y esa bella figura que conduce mi vida me deleitó con un desayuno extraordinario de huevos fritos con jamón que me ha costado olvidar.
- Al terminar y tras quedarme un par de minutos entre dos mundos, me di cuenta de que mi hambre no se saciaba con comida, el objetivo se escondía en lo intangible, en el absurdo mundo de la incomprensión y del alboroto de los sentidos. Inalcanzable su recomposición, quizás solo sean sueños (malos sueños), mejor no recordarlos.
- La estupidez humana no tiene límites, se ha hecho con el poder.
Fuente: elcaminoseestrecha.blogspot.com