02 noviembre 2023
- Ayer murió (73 años), otro buen amigo por una insuficiencia cardíaca la cual venía sufriendo desde hace ya un par de meses con distintos síntomas, siendo tratado para y por ello.
- Todos los amigos vivimos ese momento y lo estamos llevando relativamente mal, quizás más que nunca, pues ya son varios los que nos van dejando en los últimos meses y años.
- Comentan los más jóvenes ... "es que ya tenía una edad" y lo hacen sin darse cuenta de que no hay edad posible para que alguien tenga que morir. Es cierto, también, que cuando yo tenía cincuenta años un hombre de setenta y pocos me parecía mayor y por tanto ya no diré lo que me parecía cuando solo tenía yo treinta años.
- Leía con estupor, no hace mucho, en el periódico local: "Un hombre murió atropellado en un paso de cebra por un joven que dio positivo en drogas. El hombre que era muy mayor (74 años), no pudo reaccionar a tiempo para esquivar el golpe".
- La relatividad de la edad respecto de su juventud o de su vejez, parece que con los años la determinamos a partir de la propia nuestra en cada momento, es decir, me parecen jóvenes todos los que tienen más que yo y viejos o muy viejos los que tienen más años que yo.
- Ayer, hablábamos con los amigos sobre cuando uno muere de verdad y uno de ellos, en un alarde de cordura y de animosidad, nos recordó una frase de Canserbero:
“No se muere quien se va, solo se muere quien se olvida”
@etarragó
Fuente: etfreixes.blogspot.com