Imagen: Helmut Newton-Ese momento en el que eres capaz de romper cualquier molde
10 agosto 2021
- Salir del escaparate en el que te instalas a medida que vas creciendo como persona, es algo que no todos pueden contarlo con satisfacción. Sorteas las piedras del camino como si fueras un atleta en competición, te enamoras cual alma ingenua que eres y, mientras, moldean tu destino sin que tú apenas te des cuenta de ello.
- Buscas horizontes de éxito y vas condicionando para ello tu virtud, tus ideales y hasta empiezas a saber lo que es vender el alma por un pragmático materialismo que te invade y hasta te consume sin que te des cuenta.
- A medida que vas perdiendo las fuerzas - de modo inversamente proporcional a tus éxitos - y convirtiéndote en un hábil manipulador de la ecléctica y, especialmente, cuando ya crees saberlo todo en el entorno vital en el que te has instalado, resulta que el reloj de tu tiempo te manda a ordenar y ordeñar, recuerdos, sentimientos y todos aquellos quehaceres a los que nunca pudiste acceder por falta de tiempo. Por Dios ¿Cómo puede ser todo tan rápido ... y tan cruel? ... te preguntas a la vez si tienes que darle la razón al poeta cuando dijo aquello tan incierto o no, de ...
Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando; cuán presto se va el placer; cómo después de acordado da dolor; cómo a nuestro parecer cualquiera tiempo pasado fue mejor.
- Con el tiempo, los años, aprendes a saber que la vida está y ha estado siempre, en otra parte, y ese otra parte vive cerca, muy cerca de ti, justamente al otro lado de la cama.
- Éxitos, aventuras, fracasos, objetivos, todo pasó. Descubres al final del camino que lo importante será encontrar siempre una razón para vivir, una razón que fue y es, para cada momento y, especialmente, para este momento al que nunca creíste poder llegar por lejano y que ahora es este, sí, tú antepenúltimo feliz momento, y es justo ahora cuando descubres ansiosamente que el ahora existe y que, sin duda, existió siempre sin que supieras que era él, tu "cada momento".
Fuente: etarragof.blogspot.com