Desde el primer instante del advenimiento de la especie humana,
desde ese preciso instante, sobre la faz del planeta,
se empezó a gestar un incubo mortal,
trayendo con él la aparición de los primeros virus de exclusivo origen humano,
caracterizados por degradar y corromper cualquier tipo de organismo que rocen,
siendo muy distintos a los de origen biológico, proteico, molecular o celular,
los cuales surgieron naturalmente millones de años antes en la escala evolutiva,
sin embargo, sobre la Tierra hubo un sitio muy especial,
diferente a todos los demás, hoy llamado Colombia,
ya que allí surgió una cepa peculiar, en variables genéticas,
la cual, entre biólogos y sociólogos se denomina una aberración humana y social,
proceso que se gestó en el exacto momento que llegaron a ese lugar
extraños personajes, que de por sí ya venían deformados física y moralmente,
provenientes allende los mares terrenales,
incluso pareciendo que brotaran o salieran de ultratumba,
pues como mayor cualidad traían la muerte ajena incrustada en sus acciones,
desde entonces son la fuente natural de políticos corruptos, dirigentes indecentes,
y de asesinos y sicarios desalmados, al mismo tiempo que procrean personas,
que, aunque la mayoría son honestas y trabajadoras,
también son ingenuas y sumisas, como igualmente indolentes y arribistas sociales.