Existen muchas formas de promiscuidades,
na es la que les indilgan sexualmente a las prostitutas,
otra es la que tienen los políticos, siendo ésta la promiscuidad social,
y de las dos es más tenaz y peligrosa la que practican los políticos,
siendo éstos, por lo general, identificados como la enfermedad venérea de la humanidad,
porque traen incluida, con ella, la muerte de miles o hasta millones de personas,
quienes ingenuos les abrieron sus piernas confiado ciegamente en sus acciones y palabras,
por lo tanto, se vuelve más mortal sobre todos los seres que la padecen.