Preguntamos a los profesionales sobre la necesidad de utilizar el irrigador bucal como parte de nuestra rutina diaria de higiene bucal. La respuesta fue unánime. Todos coincidieron en que el uso de un enjuague bucal es importante para conseguir una boca sana.
"Es un complemento de los pilares básicos de la higiene bucal".
Anna Cabezas (dentista, Barcelona)
"Está científicamente demostrado que el uso de irrigadores bucales con agua o sustancias antimicrobianas, además de los pilares básicos de la higiene bucal -el cepillado de los dientes y el uso de la seda dental o los cepillos interproximales-, mejora significativamente la salud periodontal al reducir las toxinas bacterianas, interferir en la maduración de la placa y barrer la placa suelta.
Por este motivo, es muy importante recomendar la irrigación como método terapéutico para los pacientes que ya padecen la enfermedad periodontal, para los que tienen niveles elevados de placa y cuando los signos clínicos de inflamación gingival son claros. Y como método preventivo, para personas con aparatos de ortodoncia, implantes o dentaduras fijas y en pacientes con diabetes".
"Recomiendo principalmente los irrigadores a los pacientes con implantes y sus correspondientes prótesis".
Amaia Labiano (higienista, Bilbao)
"Recomiendo principalmente los irrigadores a los pacientes con implantes y sus correspondientes prótesis, aunque también está indicado para una higiene bucal óptima y completa en pacientes incumplidores y en pacientes con ortodoncia".
"Lo recomendamos en personas diagnosticadas con disfunción de las glándulas salivales".
Estela Tena (dentista, Vinaroz)
"Recomiendo el uso de un irrigador bucal cada noche después del cepillado dental convencional, y siempre recalco después, no antes. Sin embargo, personalmente no lo recomiendo después de cada comida, ya que esta recomendación puede intimidar al paciente, cansarlo y, en última instancia, desanimarlo a hacerlo."
"Lo recomendamos en personas diagnosticadas con disfunción de las glándulas salivales".
José María Delgado (dentista, Jaén)
"Actualmente, recomendamos el irrigador bucal a todos los pacientes que tienen algún tipo de prótesis fija en la boca. En pacientes con algún tipo de limitación que no pueden hacerlo por sí mismos, pedimos a sus familiares que realicen su higiene por ellos, siempre y cuando tengan una buena salud periodontal. En provincias como Jaén, donde el clima es más extremo y los veranos son muy calurosos, lo recomendamos a los pacientes a los que se les ha diagnosticado una disfunción de las glándulas salivales, donde el flujo salival es limitado y el paciente necesita lubricación. Del mismo modo, en los pacientes que tienen dificultades para utilizar un raspador lingual estándar, debido a su tamaño, recomendamos utilizar el accesorio lingual [del irrigador] para eliminar toda la placa de la mucosa dorsal de la lengua, siempre que no haya lesiones existentes o manifestaciones clínicas que contraindiquen la aplicación de presión."
"Un complemento al cepillado"
Charo García (higienista, Madrid)
"Siempre recomiendo los irrigadores bucales, como complemento a una buena técnica de cepillado, a las personas con implantes, prótesis fijas, brackets y pacientes periodontales con grandes embragues. Ayudan a mantener el tratamiento y, por tanto, una boca más sana.
Fuente: deirrigadordental.es