Cruel realidad, las herencias y las sardinas

46.27% credibility
 
Related

Precampañas violentas en México, van 8 precandidatos asesinados y 1 amenazado

ANONIMO
242 points

Con su visión social, su juventud y su amor al pueblo, sindica Mera buscará ser alcaldesa de Pachuca

ANONIMO
236 points



Most recent

Adquisición de habilidades en el mundo laboral

Hablemos de eso
6 points

17,2 millones de cruces en la frontera: ¿quién sostiene la respuesta en los territorios?

Economía
10 points

Participación ciudadana y comunidad: el valor de involucrarse en iniciativas sociales

Familia sana
16 points

Voluntariado y comunidad: cómo la participación fortalece los vínculos sociales

Hablemos de eso
6 points

Por qué el agua transparente puede enfermarlo tras un sismo: la advertencia de una experta

Prensa
8 points

El océano arde y la humanidad mira hacia otro lado

Enrique TF
18 points

Cuando el tiempo nos mira

Enrique TF
14 points

El mito sobre el suicidio adolescente que urge romper en casa: preguntar no da la idea

Prensa
72 points

¿Su hijo se queja mucho de dolor de estómago? La alerta de salud mental que pocos ven en colegios

Salud
8 points

Cultura organizacional en Argentina: por qué las empresas que cuidan a su gente crecen más

Hablemos de eso
14 points
SHARE
TWEET
21 noviembre 2018

Cruel realidad, las herencias y las sardinas

"No te preocupes tanto, Enrique, no vas a cambiar el mundo, además, por muy líder que hayas sido, sabrás que, siempre hay alguien que manda más que tú y te estropea la decisión o la idea". Así ha empezado Juan su "conferencia" de hoy al verme.

Juan, el viudo eternamente enamorado de todo aquello o aquella, que le haga caso, está hoy apocalíptico:

"Mi única hija, tras dos años en Alemania y, casi, sin dar señales de vida, me ha dicho que está embarazada de un portugués que vive con ella desde hace un año en una habitación alquilada en Dortmund. No sé qué habrá hecho de su carrera de enfermería y su empleo, pero me pide dinero, dice que le adelante la herencia, que cuando yo muera ella ya será mayor y no le hará falta."

Le he preguntado a Juan sobre qué pensaba hacer y me ha soltado una parrafada concluyente:

"Enrique ... de momento y como mínimo, voy a almorzar, me voy a tomar un camión de sardinas a la plancha y dos vasos de vino. Luego ... (duda), luego vagaré por mis sitios de siempre y jugaré a que soy feliz."

Hay un gran amigo que siempre concluye nuestras conversaciones con un lapidario ... "Carpe Díem, Enrique, Carpe Díem" y yo, hoy que no me lee casi nadie, diré lo mismo: Vivan la vida, por favor, no sea que se les acabe sin avisar.



Fuente: etfreixes.blogspot.com
SHARE
TWEET
To comment you must log in with your account or sign up!
Featured content