La pirosis, es una sensación de dolor o quemazón en la boca del estómago, principalmente, en el abdomen y el tórax, que ocurre cuando los ácidos estomacales se devuelven al esófago.
La Dispepsia, es sensación de indigestión, llenura o hartazgo que se siente cuando se ingieren alimentos muy condimentados, pesados y en gran cantidad.
Ambas son síntomas y no enfermedades como tales. Tanto la Pirosis como la Dispepsia, producen padecimientos que llevan, a quienes lo padecen, a automedicarse, pero pueden ser síntomas de una dolencia que podría requerir atención médica.
Señales de alerta ante la Pirosis y la Dispepsia frecuentes
Cuando la pirosis se extiende por más de dos días, a la semana, se puede estar en presencia de la enfermedad de reflujo gastroesofágico conocida como ERGE, cuyos síntomas son: calor o ardor que comienza en la zona epigástrica (debajo del esternón) extendiéndose hacia el cuello y garganta.
La Dispepsia, se define como una molestia o dolor constante en el área superior del abdomen cuya causa puede ser una gastritis, inflamación de la membrana que recubre membrana gástrica, una ulcera gástrica o la ERGE.
Causas de la Pirosis y la Dispepsia
La principal causa de la pirosis es el desbalance entre los factores protectores y defensores del estómago y el nivel de toxicidad de los ácidos estomacales que refluyen hacia el esófago, así como la frecuencia y duración de estos episodios de reflujos.
La dispepsia generalmente es orgánica. Existe un tipo de dispepsia que no tiene una causa orgánica aparente, denominadas dispepsias funcionales cuyas causas pueden ser muy variables.
Fuente: www.pirosis.top