Podemos parecer Pérez-osos, pero es mejor parecerlo a querer exponer algo distinto de lo que hemos entendido, dejando que Ud. decida lo que nosotros entgendimos ha sido —o no— correcto.
Va pues.
alguien nos decía que no le gustaba la forma como exponíamos nuestro punto de vista; porque debíamos tender a convencer y no dejar al otro que escojiera. En ninguno de los dos casos estamos de acuerdo; ni siquiera —y peor en ese aspecto— en el caso referente a la libaralidad respecto de quienes evidentemente están en medio y que no deben tener acceso a lo que les ayudaría a ser más malos. Dejando esto al albedrío de las buenas mentes, al entendimiento que debe llegar al buen razonamiento, estamos dejando que el Espiritu Santo obre según ha opbrado con nosotros.
Bien, áhi les dejo eso. Interprétenlo según el grado de moral que posean en su corazón.