Una de las mejores maneras para hacerle frente a los síntomas y consecuencias de la hipoxemia o la falta de oxígeno en la sangre, no sólo dependen de las instrucciones y tratamientos médicos, sino que también puedes generar mejoras en tu organismo de manera natural y saludable, aunque nunca está de más el visto bueno de un médico especialista.
El oxígeno en la sangre
El oxígeno es necesario para el correcto funcionamiento de gran parte de nuestro organismo. Diversos factores pudieran provocar la disminución del mismo en la sangre, la cual es el medio de transporte del oxígeno para todas las partes de nuestro cuerpo que necesitan de él.
Por esto muchas veces (en condiciones leves) sentimos agotamiento injustificable, cansancio y nuestro quehacer diario se vuelve más complicado y laborioso. Es en ese momento donde debemos tomar la decisión de hacer un cambio radical en nuestra salud.
Ejercicio
El ejercicio, si bien no es una idea que se nos viene a la mente al estar cansados o tener dificultad para respirar, es uno de los tratamientos más efectivos para elevar los niveles de oxígeno. Cuando nos ejercitamos, nuestro organismo ayuda a quemar oxígeno más rápidamente.
Al aumentar entonces los nieles de dióxido de carbono, incrementamos nuestra respiración y nuestros pulmones y corazón funcionan entonces en su capacidad más optima. Se ha visto en pacientes que sufren de EPOC y baja saturación de oxígeno, mejoran sus condiciones ante la práctica de ejercicio de manera regular.
Consume más agua y alimentos ricos en hierro
El agua, rica en oxígeno, ayuda a normalizar nuestros niveles de oxígeno en la sangre, y podemos complementarlo con una dieta rica en carnes, pescados, aves, verduras de hojas verdes y legumbres, que son alimentos ricos en hierro.
Fuente: www.hipoxemia.net