6 febrero 2018
Empezábamos la reunión, normalmente, hasta que ella empezó a cruzar las piernas. Desde entonces, hace más de treinta años, las reuniones, nunca en un sofá, siempre, en una mesa y de madera, nada de cristales.
Permítaseme esta licencia aunque suene a machismo ancestral, pero es que el mundo de los hombres y mujeres trabajando en armónica coincidencia, donde haya mujeres atrevidas, es un horror … para los hombres.
Fuente: etf1949.wordpress.com