2 enero 2018
Esta madrugada, con el primer café, me tocaba las piernas, la cara, me daba mis primeros sustos al verme en el espejo del baño y al abrir la puerta de la cafetería todo seguía igual, es decir, el café amargo y los viejos chavales otrora revolucionarios para el cambio, yacen ahí, fumando en los lavabos, oliendo a carajillo de Magno y alegrándose, jocosamente, de que algo ha cambiado.
Gente amiga y no tanto, muchachada del ayer y del hoy … Feliz Resto de Nuestras Vidas … (y lo demás son tonterías)
Fuente: etarrago.tumblr.com