Sung-bong Choi, un chico coreano huérfano, que vivió toda su niñez en las calles vendiendo chiclets y durmiendo en escaleras y baños públicos, se presenta en el programa "Korea's Got Talent"
Fue abandonado en un orfanato a los 3 años de edad, del cual escapó a los cinco años, ya que le maltrataron y le dieron una paliza entre todos los que ahí vivían. Vivió "en las calles de Corea" y durmió en las escaleras y baños públicos durante diez años, dedicándose a la venta de chicles y bebidas energéticas para poder subsistir. A pesar de que no asistió a la escuela de primaria o secundaria, Choi obtuvo el equivalente coreano del GED. Se graduó de la Escuela de Artes Daejeon, pero no pudo continuar con una formación profesional por causa de su situación financiera.