La papa caliente de la crisis económica la tiene Maduro entre sus manos pero nadie sopla.
No hay “cobres” para cubrir las obligaciones y aguinaldos de la inflada nómina roja de la administración pública a pesar de las constantes promesas hechas en cadena sobre la existencia de los recursos. No es para menos, la devaluación en los últimos 15 años ha sido de 998% y a pesar del control cambiario los venezolanos estamos pagando el dólar de Cadivi a 6 mil 300 bolívares de los anteriores, cuando no le habían quitado los 3 ceros a la moneda.
El nuevo programa de política cambiaria hecho por el flamante vicepresidente de la economía, Rafael Ramírez, excluye del derecho a las divisas para sus cupos de viajeros al grueso de venezolanos y a los estudiantes en el exterior que se quedarán sin sus remesas, mientras los pilotos de carreras que son un fiasco en las pistas del mundo se convierten en bólidos falsificando firmas y obteniendo de un plumazo groseras cantidades de dólares en plena crisis.
El mandatario no pierde cadena para gritar a los 4 vientos que va a imponer un gobierno de autoridad y de orden contra la burguesía parasitaria y corrupta, pero cuando se destapa otra olla podrida de corrupción hace mutis como con el fraude del Ministerio del Deporte, o la aparición de nuevos alimentos en descomposición, o un nuevo escándalo de narcotráfico como el de Air France. Cuando dice: “prepárense para lo que viene”, no sé sabe si se trata de una nueva noticia peor que la anterior.
La FAO a través de su director, Marcelo Resende, dice en plena crisis que el gobierno de Maduro logró erradicar el hambre. No lo hizo Chávez en 14 años pero sí Maduro en sus 6 meses de gestión, que promete hambre cero para el 2019. Lo que no sabe Resende es que ambos gobiernos han intervenido 600 fincas, 2,5 millones de hectáreas que ahora producen muy poco en comparación con la seguridad alimentaria de finales del siglo pasado. Que 9 millones de venezolanos están en situación de pobreza. Datanálisis estima que el estrato E de la población gasta un 59% de sus ingresos en alimentos, incluso las personas que generan ingresos superiores a la canasta alimentaria básica pueden estarse alimentando inadecuadamente. Las cifras del INE dan la siguiente cuenta: 1,6 millones de venezolanos realizan 2 comidas o menos por día desde el 2012 cuando no se había intensificado la inflación. La FAO que premió al gobierno de Maduro, también homenajeó al gobierno de Castro por erradicar el hambre en la isla.
El INE también informa que desde el 2011, 3 de cada 100 niños en Venezuela están mal nutridos, pero los nuevos candidatos de la revolución gustan de malgastar dinero en vallas y televisión, su grito de lucha es una oda a la soberbia y el narcisismo y hacen campaña en los Hummer y Mercedes Benz que le permiten pagar sus humildes salarios.
Estamos de muerte lenta con la revolución más sifrina de la historia.