Hace más fácil la vida, la relaciones con los demás y también, seguramente, los días.
Los griegos y romanos llamaban humor a cada uno de los cuatro líquidos que, según sus aproximaciones científicas, regían el cuerpo humano: sangre, flema, bilis y bilis negra. A cada humor le correspondía un elemento del cosmos (aire, agua, fuego y tierra), y su exceso o defecto configuraba tanto la salud como el carácter de las personas. Siglos de ciencia médica han dejado atrás la teoría de los cuatro humores, pero la expresión buen humor , ha pervivido como un rasgo positivo de la personalidad.
Es lógico que nos guste relacionarnos con aquellos que "son copados", "nos matan de risa", "viven con una sonrisa en la cara".
Así que querido lector, en esta primera publicación te quiero predisponer para que compartamos un espacio de BUENA VIBRA. Si antes de leerme "no estás de humor", hacete un cóctel de fluidos y relajate. En otras palabras: tomate una Goromba y que todo te chupe un huevo.