9 octubre 2017
Sentado en el tercer banco de la Misa de ocho, mi querido Párroco, con esa voz sepulcral que emiten los curas de mi vida cuando hablan desde la parte alta del altar, nos ha regalado una frase con la cual me he sentido touché:
“La verdad está en nosotros, en nuestro interior”
Luego ha contado muchas más cosas, historias de amor, altruismo, bondad infinita y eso de lo difícil que es vivir para medio la otra mitad la tira por el inodoro de la insolidaridad” – “Iros en paz” – así concluyó su sermón.
Yo, mientras le daba a nuestro querido Párroco y amigo, un abrazo de despedida en la misma puerta de nuestra Misa, le he dicho que me quedo buscando en mi interior esa verdad que el mundo en el que vivo, esconde.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com