La compañía de muñecas sexuales Abyss Creations ha comenzado a colocar una especie inteligencia artificial en la programación de sus productos RealDolls.
Este paso rompe muchos esquemas; en el mundo del entretenimiento sexual propone compañeras que reaccionen a las interacciones de quienes las usen en vez de ser solo receptivas, en el campo de la tecnología intentará recrear sentimientos humanos en personalidades sintéticas, en la sociología abrirá un nuevo campo para el estudio de la socialización humana y en la belleza expone la idea de la fabricación de seres conscientes diseñados para el gusto específico de cada persona expandiendo los conceptos de la moda, el estereotipo y los fetiches.
Además nos acerca más al futuro visualizado en las películas de ciencia ficción en donde los humanos solitarios pueden, si lo desean, alcanzar una compañía mediante la compra o renta de un ente robotizado.
Los directivos de la línea RealDolls decidieron hacer esta implementación cuando se dieron cuenta que sus clientes no solo querían complacer un impulso sexual. En vez de eso, los compradores de las “Dolls” buscaban emocionarse, relacionarse… enamorarse.
El dueño de la compañía Abyss Creation dijo que después de veinte año de crear este tipo de juguetes sexuales realistas, su equipo ya está listo para lanzar estas nuevas versiones robóticas a finales de este año.
“[Las muñecas] eran mucho más que un juguete sexual para ellos […] ¿No estaría bien si les diéramos las herramientas para crear una personalidad y poder tener una conversación con sus muñecas?”
Estas nuevas compañeras robóticas tendrían la capacidad de cambiar de “personalidad” con ajustes realizadas a su I.A. a través de una app. Estas chicas podrían cambiar de un estado feliz a uno libido con solo un ajuste en el dispositivo. Se podrían volver graciosas, intelectuales e incluso celosas según el gusto de quien las maneje.
Los creadores de las mujeres mecánicas argumentan que con el tiempo necesario, cada una de las muñecas podría llegar a tener una identidad única así como ha sucedido con el aspecto de cada una de sus modelos vendidos, esto gracias a que cada una llegaría a aprender y a interactuar en tiempo real con el tipo de trato que reciba.
“No ha habido dos muñecas idénticas en el proceso, quiero que eso se repita con sus I.A.” comentó McMullen.
Lubricación activada con el tacto, mal humor activado con el mal trato, incluso la ilusión de que la muñeca se ha enamorado de su dueño estaría disponible si este la trata amorosamente.
Ante esta posibilidad muchos han manifestado asco o repudio a este tipo de mercancía mientras que otro grupo ha inquirido: “¿Cuánto cuestan?”
Ahí está el principal detalle, cada uno de las muñecas con inteligencia artificial costaría alrededor de 10 mil euros.
Una de las dudas que queda en el aire virtual es saber que pasaría si una de estas conciencias digitales llega al punto de entenderse y definirse como un ser vivo capaz de tomar su propias decisiones, ¿qué pasa si una muñeca sexual no desea ser una muñeca sexual?
Fuente: erizos.mx
Fuente: erizos.mx