23 agosto 2017
– Rosario, una de las bellísimas cincuentonas hijas de Leonor, al saludarle con el clásico “holacomoestás”, me contesta … “Enrique: ¿Afirmación o pregunta?
– Juan está cabre-enfadadísimo porque los chicos y chicas de la izquierda feminista se han cargado un anuncio turístico patrocinado por una autonomía norteña, en la que aparece una bella y conocida, bloguera de espaldas, en bikini. “O sea – dice Juan – a mi me impiden entrar con pantalón corto en la fiesta de anoche en el Casino y a ellas les permiten entrar con falda cinturón y escotes tipo chica Bond … ¿Ahí nadie dice nada?”
– Antoine se queja de que su Loli le pida anillo y compromiso firmado antes que cama pues ya está harta de esperar divorcios imposibles e infidelidades veniales pero tormentosas, con toda guiri con cachas de lujo que ande buscando refresco a sus penas.
– Pero la nota brillante del día, hoy, como no, viene de la mano de Matilde, esa bella sesentona que lucha contra el diablo que busca quimio y horror; contra sus amores perdidos sin premio; contra unos hijos que nunca tuvo y que nunca quiso y contra ella misma y sus contradicciones cuando se hizo de MSF y descubrió que la vida era su único don. Ahora, mientras lucha contra su mal, busca sosiego entre sus libros, sus recuerdos y su espectacular figura, en la que se refugia a sabiendas de que ofrece lo que no todos y/o todas pueden dar, sinceridad, fidelidad y capacidad para sentir y sufrir … es la “niña” de nuestros ojos, un ejemplo de superación.
– Matilde estuvo ahí, en los cafés de madrugada y tras un corto y hasta cruel relato sobre su indeciso futuro médico, (ella es médico y sabe de lo que habla), nos ofreció un relato majestuoso sobre la necesidad de no rendirse nunca … cantó a capela esa enorme canción del … No hay montaña bastante alta” … yo no tuve más remedio que alegar que hoy era el día de hace 44 que fui padre para justificar mis lágrimas. El momento, esos momentos, fueron enormes … Gracias Matilde … gracias vida por dejarme conocer a gente así y por dejarme vivir momentos así.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com