5 mayo 2017
No es fácil hacer homenajes a alguien al que nunca olvidarás haberlo querido sin tener que hacerlo subido en un campanario dándole a la cuerda o cantando el Ave María en la Plaza Mayor cuando nadie te ve … pero puedes intentarlo:
“Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando, cuán presto se va el placer, cómo, después de acordado, da dolor; cómo, a nuestro parecer, cualquiera tiempo pasado fue mejor.”
Jorge Manrique: Fragmento de “Coplas por la muerte de su Padre”
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Fuente: etf1949.wordpress.com