29 marzo 2017
No había nadie, parecía cual si una bomba de neutrones hubiese caído en el centro de la zona de cafés del Ateneo. Leonor y un buen político del ayer, (de los del PC de toda la vida), constituían el público de este inhabitado café de las madrugadas de hoy. Leonor me despierta de mi asombro: "Están todos en el Tanatorio de la Siempreviva, ha muerto la mujer de Lorenzo". Vaya, me dije y le dije a Leonor, pero si yo creía que Lorenzo era viudo. No, solo separado y desde hace veinte años - apostilla Leonor - ¿Entonces? - me pregunté y le pregunté a Leonor - y ella raudamente me informó, informe que duró unos veinte larguísimos minutos pues la Leonor, (cual vieja profesora de las de antes que ha sido y sigue siendo en su fuero interno), me explicó al detalle y de modo muy didáctico, la vida de Lorenzo. Resumo que lo que Leonor me contó fue que el tal Lorenzo era y es un Cabrón con pintas, (cabrón que aparenta ser un buen tipo). Resulta que él, (el Lorenzo), dejó a su santa y querida mujer en el 95 por una joven de Albacete de origen francés que trabajaba en un conocido local de negocios nocturno de nombre italiano en Castellana, (del Madrid la nuit), que lo enloqueció. Ella, la ahora en el Tanatorio de cuerpo presente, lo atribuyó a una tentación del demonio al que su beato marido, (que hacía de monaguillo en la Iglesia de San Nicolás los domingos de madrugada entre otras praxis cristianas), había caído una vez seducido por el demonio. El Lorenzo vivió un par de años con la "francesa" hasta que se acabó el amor y la "pasta" de ella y de él, respectivamente y a la vez. Luego Lorenzo volvió a sentarse a comer y a cenar y alguna vez a dormir con su santa, hoy tanatorial, cuantas veces le vino en gana en estos últimos veinte años ... ella le lavaba la ropa, le daba de comer y de vez en cuando la agraciaba con algún favor sexual con lo que ella era feliz y él, pues eso, seguía con su vida de ingeniero multiviajero y muy ocupado ... vamos, lo dicho, un Cabrón con pintas. Mantuvieron, ambos dos, (según cuenta Leonor), su estatus cristiano y socialmemte decente, hasta los últimos días de ella, (la hoy en hora de las apologías más sentidas).
Vivir para ver ... y oír. Cuanta hipocresía ¿Verdad? ... pero cuando ya me iba, (tras mi doble de café descafeinado con leche de soja y azúcar sin azúcar), se acerca hacia mi ese viejo del PC de toda la vida que estaba allí sentado - junto a nosotros, en la mesa de al lado - y me dice: "Enrique, Lorenzo no era tal como lo pinta Leonor ... ella era mucho peor, ella le prefirió a él y así le fue. La culpa es de ella" - Lo cuál, sin duda, me dejó las cosas aún más claras ... ¿Más verdad aún, Verdad? ...
Me hago viejo y cada vez más comprendo eso que dijo ese viejo chino al que se le atribuyen todos los proverbios: "La especie humana lo es y quiere serlo, somos estúpidos por necesidad".
N: Lo del chino me lo he inventado, pero cuela ¿Verdad, también?
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es