19 febrero 2017
Dos amigos se encuentran en plena noche, de modo inesperado y escasamente frecuente. Uno deambulando por ese oscuro sueño, otro dejándose querer … y ¿Qué hacen?: Levantar una copa brindando por algo que …
“Pedro, va por ti, no les debemos nada, no nos deben nada, tú, como muchos, pero especialmente tú, hiciste mucho para que el ladrillo bien puesto que hoy disfruta nuestra sociedad sea el que es y con ello ya tenemos bastante, cumpliste/cumplimos con nuestro deber, nada nos deben ni nada les debemos, fuimos felices mientras duró y lo que hicimos ahí se queda. Quizás lo que nos toque hacer ahora, y tu fuiste un maestro de la obra bien hecha, quizás sea explicarlo, es decir, explicar lo que hicimos, lo bueno y lo malo y tú, mejor que nadie, debes y puedes hacerlo. Un abrazo amigo Pedro y ah, todavía quedan muchas cosas por hacer, claro que si y tú mas que nadie. Yo, a todos mis amigos, les digo que no tengan miedo a hacerse viejos, es una delicia, y aunque hablo por mi, es la mejor etapa de la vida – la de hacerse viejo – y si lo miras bien, verás que eso tarda en hacerse todo el tiempo que quieras, aunque no todo el mundo lo consiga.”
Gracias, Enrique, sigamos bailando, no creo que a nadie le interese nada de lo que hablamos, ni de lo que hicimos, eres un privilegiado … crees en todo, además, mira, te están esperando.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com