Son cosas que no puede responder nadie, sino el ser mismo con la inquietud, aunque al supuesto mandamás lo reviente la rabia… Y de eso, y esos, sí que conocemos hoy día; gentes que se creyeron “dioses” porque con medios fraudulentos lograron que los eligieran para aplastarse en sitiales de gran respeto --pero que con su llegada se desbarataron, como andamios mal administrados/ (instalados/armados).
En fin; es de cada quién establecer lo satisfactorio… o lo que le satisfaga.