.........Mary Wigman by the foot of lake Maggiore during her time at Monte Verità, 1913
21 enero 2017 - 2014
Ayer hablaba de Vicente y hoy me lo he vuelto a encontrar. Con 64 lleva dos jubilado y … “tristemente olvidado”. Hablar con él, hablar con ellos, que son muchos, te deja como si hubieras visto una película de esas que acaba mal, en las que el amor de siempre se muere, el protagonista se suicida y la gente se da un “hartón” de llorar como respuesta a tanta injusticia y a tanta soledad. Luego, por cierto, esos mismos llorones le llaman hijo de puta a cualquiera que le adelanta en una rotonda o mandan a la mierda al que le intenta limpiar el parabrisas en el semáforo de El Corte Inglés. …
Vicente, tras un buen rato de charla, no deja de provocar mas que sentimientos de impotencia a quien le quiera escuchar. El aún vale mucho, físicamente está fuerte y, aún, es joven, pero en su casa molesta y para los ex del trabajo es como si se hubiera muerto. Su mundo se ha cerrado. Se refugia en los andares de la Playa y se convierte en ese grupo enorme de zombi-andantes que cuando les saludas con un mecánico“Holacomoestás”, se paran y te lo cuentan. Hola, Vicente, adiós, Vicente. Eso es todo lo que puedes hacer por ellos pero, de vez en cuando, quizás cupiera hacer algo más, mucho más y, especialmente, por parte del entorno más cercano y querido. … “Enrique, lo que más me duele es sentirme inútil siendo capaz de muchas cosas”
Fuente: etfreixes.blogspot.com.es