9 enero 2017
Cuando me preguntan por las etapas de la vida digo, siempre y sin arrepentimiento alguno, que son cuatro: Niño, Estudiante, Casado y Viejo. Un buen amigo, muy cristiano él, que se salió de cura porque se enamoró de una caribeña de cuidado en una de sus múltiples misiones al tercer mundo, me dijo hace muchos años que las etapas solo eran dos: Vida y muerte. Ahora me doy cuenta de que quizás tenía razón.
Fuente: enriquetarragofreixes.wordpress.com