Es un hecho que haber aceptado 8 millones de pesos por ser contendiente en la elecciones de Cuernavaca por parte del PSD ponen en tela de juicio la honestidad del futbolista, pero también es lamentable, que la familia yáñez, se aproveche de este suceso para llevar agua a su molino y tratar de conseguir mayores beneficios, políticamente el PSD esta muerto en Morelos, pues tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata.